¿LAS TIC CONTRIBUYEN A LA IGUALDAD ENTRE LOS GÉNEROS Y AL EMPODERAMIENTO DE LA MUJER?
Para utilizar las nuevas tecnologías como instrumento para la transformación, es importante observar los problemas de género que se presentan en el uso y desarrollo de las TIC para formular e implementar estrategias que promuevan el empoderamiento de la mujer.
En los diez años que lleva promoviendo la incorporación de una perspectiva de género en las TIC y el desarrollo, el PARM APC identificó varios puntos importantes a tener en cuenta:
- Acceso y control
- Educación, capacitación y desarrollo de aptitudes
- Industria y trabajo
- Contenido y lenguaje
- Poder y toma de decisiones
- Privacidad y seguridad
- Trata de mujeres, pornografía y censura
ACCESO Y CONTROL
El acceso y el control de las TIC por parte de las mujeres se ve influenciado por factores que afectan a hombres y mujeres de manera diferente. Un enfoque desde la perspectiva de género aporta una visión más amplia y sensible de dichos temas. El acceso y el control de las mujeres en las TIC están determinados por factores tales como la discriminación por el género en el ámbito laboral y la educación, la clase social, el analfabetismo, la situación geográfica (norte o sur, urbana o rural), la falta de recursos económicos y el elevado costo del acceso.
El desarrollo de infraestructuras comprende muchas alternativas que implican decisiones acerca de la ubicación de las prestaciones, la naturaleza y el tipo de tecnología, los costos y los precios. Por lo general, las mujeres tienen una menor cantidad de sus ingresos disponible para gastar en comunicaciones. En la mayoría de los casos, los lugares públicos como los telecentros, los centros de información o los cibercafés están ubicados en sitios que no tienen en cuenta los impedimentos de las mujeres. Algunos de los problemas más comunes en este sentido son los horarios inconvenientes, la seguridad y la falta de transporte. La disponibilidad o la falta de un equipo de apoyo y capacitación femenino en estos lugares también produce un impacto en las mujeres y niñas que utilizan este recurso. El nivel de alfabetización y educación, la ubicación geográfica, la movilidad y la clase social disminuyen las posibilidades de las mujeres de acceder a la información y al conocimiento.
En consecuencia, la gran mayoría de las mujeres del mundo no tiene acceso a las TIC ni a ningún otro tipo de sistema de comunicación moderno. Si consideramos que la dinámica de la información acelera su migración hacia internet, aquellos que no tienen acceso a ésta están condenados a ser excluidos y a quedar cada vez más marginados.
Sin embargo, asegurar la conectividad no es suficiente. Saber cómo operar es tan importante como poder acceder. Los programas de desarrollo para mujeres que muchas veces se concentran excesivamente en el acceso a la tecnología y a las fuentes de información y poco en la capacitación y el desarrollo de las distintas aptitudes han sido criticados por prestar atención a métodos que, a largo plazo, resultan superficiales para el empoderamiento de las mujeres.
EDUCACIÓN, CAPACITACIÓN Y DESARROLLO DE APTITUDES
Las barreras culturales y de género impiden que las mujeres participen plenamente en el mundo de la tecnología. El índice de analfabetismo de la mujer en los países en vías de desarrollo supera ampliamente al de los hombres. Dos tercios de los 870 millones de personas analfabetas son mujeres y el índice de alfabetización más bajo corresponde a trece países africanos. El sesenta por ciento de los 100 millones de menores en edad escolar en los países en vías de desarrollo son niñas que carecen de acceso a la educación básica. (estadísticas de 2000 y 2001) [Primo 39]
Un estudio llevado a cabo por Maureen Ebben y Cheris Kramarai señala que, muchas veces, los programas de capacitación para mujeres son ad-hoc, alienantes y no responden a las necesidades, experiencias e inexperiencias de las participantes. [citado por Wood] Una forma de solucionar estos problemas sería asegurar la participación de las niñas, contratar instructores mujeres y hombres y proporcionar apoyo a usuarios y mentores dentro de las comunidades, reconociendo de esta manera las limitaciones que tienen las mujeres para trasladarse. Asimismo, los programas de aprendizaje deben estar diseñados para las mujeres en tanto usuarias, técnicas, formuladoras de políticas y agentes de cambio. Por otra parte, también se las debería alentar a participar en los aspectos técnicos y de diseño de las TIC.
Los cursos de capacitación para mujeres no tendrían que concentrarse únicamente en cómo utilizar la tecnología o un programa, sino también en el modo de encontrar, administrar, producir y difundir información y en cómo desarrollar políticas y estrategias para el uso y la intervención efectiva de las TIC.
Los cursos de TIC deben tomar en cuenta las necesidades de las mujeres respecto de su capacidad de costearlos y la disponibilidad del programa y de la ayuda al usuario. Una vez finalizados los cursos de capacitación, los programas empleados deben estar disponibles para ser utilizados.
Las iniciativas y los proyectos de educación para mujeres de comunidades pobres y de alfabetización informática demostraron el valor que tienen las TIC para las mujeres. Un estudio realizado sobre nueve proyectos diseñados especialmente para mujeres y jóvenes en el Sur de Asia mostró que el uso de las TIC fomenta y promueve diferentes modelos de enseñanza y aprendizaje que resultan prácticos, funcionales y participativos. [Slater y Tacchi 89] Además, las nuevas TIC son altamente adaptables, lo que permite satisfacer las preferencias y prioridades del estudiante y genera, a su vez, una serie de posibilidades que permiten diseñar y proporcionar una educación relevante en el ámbito local.
INDUSTRIA Y TRABAJO
El trabajo en la industria de las TIC está ampliamente determinado por el género. En los puestos peor pagados y menos seguros podemos encontrar un número desproporcionadamente alto de mujeres. La dimensión de género de las TIC se ve reflejada en el teletrabajo, los horarios flexibles y los empleos domiciliarios en los que las mujeres tienen derechos limitados, reciben sueldos exiguos y carecen de todo tipo de garantías laborales, sociales y sanitarias. Los salarios o ingresos que las mujeres perciben gracias a las nuevas tecnologías, ya sea desde sus casas o en industrias o instituciones, no garantizan un cambio total en la división del trabajo familiar para su beneficio o desarrollo. Los hombres continúan evitando las tareas del hogar y las mujeres cargan con el peso de su doble o triple rol.
Los cambios tecnológicos también afectan la calidad y la cantidad de trabajo de la mujer. Las nuevas tecnologías intensificaron los problemas relacionados con la salud y el medio ambiente, como así también los que tienen que ver con los beneficios laborales de las mujeres. Algunos de estos son: los contratos, la intensificación del volumen de trabajo, los salarios, la capacitación, los asuntos relacionados con la salud y la seguridad, como por ejemplo los riesgos que trae aparejada la Unidad de Despliegue Visual (UDV) y las repetidas lesiones provocadas por la tensión, como observaron Swasti Mitter y Sheila Rowbatham. [citado por Wood]
La rapidez de los avances tecnológicos también aumentó la demanda de competencias más especializadas por parte de las personas empleadas en esa área. La velocidad con que la tecnología cae en desuso está directamente relacionada con la rapidez con que las competencias técnicas se vuelven “viejas” y obsoletas. Las personas que trabajan con las TIC deben actualizar continuamente sus conocimientos para conservar sus empleos en la industria. Dado que las mujeres cumplen un rol doble/triple en sus hogares y en la vida laboral, aprovechar las oportunidades para actualizar sus conocimientos les puede crear conflictos entre sus múltiples funciones. La mayoría se ve obligada a encontrar un tiempo extra y/o un ingreso adicional para aprovechar los cursos de capacitación. En especial, las mujeres mayores que trabajan en el área de computación corren el riesgo de perder su empleo ante la llegada de personal más joven (hombres y mujeres por igual) que adquirieron competencias actualizadas en el manejo de las TIC.
Otra tendencia de la industria de las TIC que afecta seriamente a las mujeres es el outsourcing y el teletrabajo. Gracias a los cambios tecnológicos de los últimos tiempos, hoy es posible segmentar las diferentes partes del proceso productivo permitiendo la reubicación del procesamiento de la información dentro del sector de las TIC. Este cambio hacia el outsourcing del proceso del negocio (BPO, por su sigla en inglés) representa una característica esencial y una inquietud apremiante para dicho sector. En algunos países de Asia como la India, China y Filipinas, el BPO es la principal fuente de empleo para las mujeres en el área tecnológica que les permite acceder a un ingreso significativo. No obstante, se generó un importante debate acerca del impacto a largo plazo de esta tendencia en las mujeres.
La controversia gira en torno a quién se beneficia con esta nueva forma de empleo y el tipo de trabajo que ésta demanda. Algunos afirman que el outsourcing generó diferentes requisitos en el ámbito laboral – unos pocos profesionales especializados y una vasta masa de empleados semicalificados. (En este sector también prevalece el agotamiento.) De acuerdo con el informe que presentó Jayati Ghosh en el Encuentro Intergubernamental de Alto Nivel de la UNESCAP, el outsourcing muestra signos claros de segmentación del mercado laboral en cuanto al género, la casta y la clase social. La mayoría de las mujeres que trabajan en el sector de BPO provienen de los segmentos urbanos e instruidos de sus sociedades, es decir, de la casta superior de la élite de habla inglesa de la India. Ghosh señala que si bien este patrón de desarrollo reduce el desempleo entre la población educada, no contribuirá significativamente a revertir la creciente feminización del desempleo sino que, a largo plazo, intensificará las desigualdades socioeconómicas ya existentes. [13]
Por otra parte, las investigaciones llevadas a cabo por otros estudiosos y estudiosas acerca de las mujeres y las TIC en Asia consideran que, particularmente en India, Malasia y Filipinas, el outsourcing constituye una excelente oportunidad para el empoderamiento económico de las mujeres que continúan percibiendo un promedio de 500 dólares al año. Si consideramos este hecho en el ámbito nacional, se prevé que, por ejemplo, para 2008, el sector de servicios de TIC y de soporte de la India habrá crecido cinco veces por un valor de 57 mil millones de dólares, lo cual generaría empleo para cuatro millones de personas y representaría el 7 por ciento del producto bruto interno. Se espera también un aumento en el empleo femenino. [Hafkin 6-7]
CONTENIDO Y LENGUAJE
¿Qué contenido predominará en internet como nuevo medio de comunicación?¿quién lo crea? ¿cuál es la inclinación cultural? ¿están contemplados adecuadamente los puntos de vista, los conocimientos y los intereses de la mujer? ¿cómo se las representa?
Estas son algunas de las preguntas que surgieron en relación a los contenidos de internet, los videojuegos o la realidad virtual.
Las opiniones, conocimientos e intereses de las mujeres son representados de manera inadecuada, mientras que en la web siguen predominando los estereotipos. Si bien es cierto que algunas de estas preocupaciones no son más que extensiones de los centenarios conflictos relacionados con el sexismo y la imagen de las mujeres en los medios, también se refieren a un espectro más amplio de cuestiones como por ejemplo la necesidad de las mujeres de sistematizar y desarrollar sus propios conocimientos y perspectivas para poder tener una presencia genuina en dichos espacios. [Primo 41]
Los lenguajes predominantes en las nuevas tecnologías dificultan el acceso al conocimiento y a la tecnología de la mayoría de las mujeres. El inglés y otros idiomas como el francés, el alemán, el japonés, el coreano y el chino dominan la internet. Millones de personas, en su mayoría mujeres de bajos recursos, no los comprenden. [41]
Para romper las barreras del lenguaje en pos de acceder a la información es necesario desarrollar aplicaciones tales como herramientas y bases de datos multilingües, interfaces para alfabetizados no latinos, interfaces gráficas para mujeres analfabetas y traducción automática de los programas. Este tipo de herramientas permitirá que los grupos marginados y minoritarios, entre los cuales se incluyen las mujeres, tengan más acceso a la internet.
Las inversiones masivas, tanto de tiempo como de otro tipo de recursos, deben orientarse al desarrollo en el ámbito local sobre la base de las necesidades informáticas propias. Esto contribuiría significativamente al acceso y el uso pertinente de las TIC por parte de las mujeres. Se debería prestar verdadera atención al reconocimiento de las mujeres y las personas pobres como productores de información y capacitarlas para recolectar, organizar y difundir los conocimientos locales. Asimismo, es necesario que las nuevas tecnologías, como las computadoras e internet, y su conexión con otras (por ejemplo la radio, la televisión y la prensa), estén a disposición de una mayor cantidad de mujeres, así como también en las zonas rurales. Producir un contenido de lenguaje relevante a nivel local a través de tecnologías asequibles y fáciles de utilizar que sea accesible a una audiencia que no sabe leer o lee muy poco es fundamental para que las TIC respondan a las necesidades de las mujeres en los países en vías de desarrollo.
PODER Y TOMA DE DECISIONES
Aunque en la actualidad el número de mujeres que forma parte de la industria de las TIC es mayor que en décadas anteriores, ellas todavía están poco representadas en los puestos que requieren tomar decisiones y controlar recursos. Tanto a nivel global como nacional, hay más hombres que mujeres que forman parte de las estructuras de toma de decisiones de instituciones reguladoras y generadoras de políticas, de los ministerios responsables de las TIC y que ocupan directorios y puestos gerenciales en compañías privadas de TIC. La desproporción entre hombres y mujeres en puestos de decisión refleja la visión limitada y el prejuicio contra las mujeres que prevalece en el ámbito de las TIC, consideradas un campo puramente técnico en el cual los hombres son los únicos expertos. (Los hombres son considerados expertos en la mayoría de los ámbitos profesionales, pero más aún cuando se trata de áreas técnicas.)
La desregulación y privatización de la industria de las telecomunicaciones también hace que la responsabilidad de la toma de decisiones recaiga cada vez menos en la ciudadanía y las comunidades locales, contribuyendo así a incrementar la marginalidad del rol de la mujer en los procesos de decisión y control de los recursos. La representación es importante para crear condiciones y regulaciones que permitan a la mujer maximizar las oportunidades que puede obtener mediante el uso de las TIC y garantizar la responsabilidad de las instituciones que desarrollan las políticas.
A esto se suma la preocupación acerca de la imagen y la presencia de la mujer en el ámbito de las TIC, donde los hombres son considerados los principales usuarios y productores. Es indispensable promover la credibilidad y la imagen de las mujeres como expertas y capaces de tomar decisiones. Ellas utilizan, desarrollan y utilizan las TIC tanto como los hombres.
PRIVACIDAD Y SEGURIDAD
La privacidad, la seguridad y los derechos en internet son otras de las áreas importantes que preocupan a las mujeres. Ellas necesitan espacios en línea donde puedan sentirse a salvo del acoso, disfrutar la libertad de expresión y la privacidad de la comunicación y estar protegidas del espionaje electrónico.
Uno de los aspectos más importantes de la democratización de internet que por lo general se pasa por alto, es la creación de espacios privados en línea. Internet ofrece la oportunidad de crear estos espacios que van más allá de los límites nacionales. Además, juega un papel importante en la lucha contra la opresión y la explotación ya que ofrece la posibilidad a los sectores oprimidos de compartir sus experiencias en el ámbito internacional, y permite que las personas que viven bajo regímenes de gobierno autoritarios puedan comunicarse de forma segura y privada. El PARM APC, entre otras organizaciones, tuvo un rol importante en la utilización de este aspecto de la internet para fomentar la democracia, especialmente en su lucha contra la discriminación de género.
Sin embargo, algunos gobiernos y estados quieren controlar el espacio democrático que existe en internet. Se están implementando leyes tales como el Acta de Reglamentación de los Poderes de Investigación (en inglés, RIP) de Gran Bretaña y la Ley de Escuchas Telefónicas de Japón junto con otros recursos técnicos para permitir que el estado intervenga y controle las comunicaciones privadas por internet. Los estados están formulando acuerdos internacionales para combatir los delitos cibernéticos que les permiten interceptar la correspondencia por correo electrónico.
Algunos de los estados involucrados en dichos acuerdos consideran a la democracia en sí misma como un crimen mientras otros se embarcan en un doble discurso: violan los principios de la democracia que afirman apoyar. Estos acontecimientos cobraron un nuevo ímpetu después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. En nombre de “la guerra contra el terrorismo”, se están planteando serias amenazas al derecho fundamental a la privacidad. Las medidas recientemente tomadas por el gobierno de los Estados Unidos y algunos países de Europa destruyen la democracia que pretenden defender del terrorismo y del delito cibernético. Por ejemplo, se imponen medidas de vigilancia y estereotipos raciales inaceptables que condicionan a las personas a considerar estas medidas como meros “inconvenientes” o “procedimientos necesarios” para protegerlos de los ataques terroristas.
El control de las comunicaciones vía internet y el espionaje electrónico se justifican como una forma de proteger a las mujeres, en especial a las pequeñas, de la explotación sexual y de poner fin a las actividades racistas. Sin embargo, se ha comprobado que la creación de espacios privados en los que las víctimas de abuso pueden discutir entre ellas y con otras personas en las que confían y que eligieron para hablar es precisamente el arma más poderosa para luchar contra la explotación sexual y la opresión racial. Los grupos activistas de usuarios/as, que por lo general operan en redes miembros del PARM APC, crearon muchos espacios de este tipo en internet.
El PARM APC defiende el derecho de sus miembros y usuarios/as a crear espacios para sostener discusiones y debates privados libres de control y vigilancia. Se trata de libertades garantizadas por la democracia, esenciales para el empoderamiento de los sectores explotados y discriminados de la sociedad. El PARM APC trabaja junto con sus organizaciones miembros y otros grupos de la sociedad civil para defender la privacidad de la correspondencia en sus comunidades de internet.
TRATA DE MUJERES, PORNOGRAFÍA Y CENSURA
Uno de los debates más intensos en el ámbito de los Derechos de internet se refiere a la libertad de expresión y la censura. El uso de la internet para perpetrar actos de violencia contra las mujeres y como plataforma para emitir opiniones racistas o llenas de odio (o para cualquier otro tipo de comportamiento explotador y ofensivo) constituye una gran preocupación para todos, especialmente para las mujeres. Uno de los temas más delicados es la utilización de internet para difundir pornografía, literatura de odio o para la explotación sexual. Existen 100.000 sitios de internet exclusivamente dedicados a pornografía infantil.[TopTen REVIEWS - Septiembre, 2003]
Gracias al fácil acceso, el costo relativamente bajo, la alta calidad técnica de la televisión digital y de internet y la privacidad de la que gozan los usuarios, los medios pornográficos resultan atractivos para el comercio. Los avances tecnológicos en los nuevos cables y líneas de teléfono logran transmitir a los consumidores un número sin precedentes de archivos digitales con imágenes pornográficas a una velocidad extraordinaria mediante computadoras y otros tipos de medios de comunicación electrónicos como los discos de video. Internet ofrece a sus usuarios sitios web y salas de chateo y les permite intercambiar material a través del protocolo de transferencia de archivos (FTP) y comunicarse mediante video conferencias en vivo para traficar o entablar actividades sexuales. En síntesis, la oferta pornográfica es variada por su forma y su presentación, es omnipresente y accesible para la mayoría de las personas. [Kee 11-18]
Sin duda, es comprensible pronunciarse a favor de la censura considerando la extensa y creciente oferta de pornografía en internet, aunque no sea más que un acto reflejo. Las leyes sobre protección dejan librado a la interpretación lo que el estado considera ‘dañino’ o ‘ilegal’. La alarmante tendencia de los servicios de seguridad del estado a colaborar y cooperar entre sí con el objeto de compartir la información obtenida mediante la vigilancia y el monitoreo de la internet (y otras herramientas de comunicación) tiene graves repercusiones sobre los derechos humanos. La lucha persistente por imponer la censura como respuesta al miedo de que la pornografía prolifere, restringirá muchos de los espacios y posibilidades de comunicación importantes que ofrece la internet. Tales regulaciones pueden afectar la privacidad y las funciones esenciales que el ciberespacio cumplía para los movimientos de la sociedad civil como ámbito de discusión, comunicación y movilización en pos de una acción transformadora. Estas podrían verse no sólo obstaculizadas, sino bloqueadas.
En lugar de correr el riesgo de restringir el espacio de los contenidos relacionados con las mujeres, para abordar el tema de la pornografía y la violencia sexual en internet es imperativo aumentar los espacios dedicados a las representaciones de la mujer y las sexualidades. La capacidad de cuestionar o confirmar las afirmaciones que circulan sobre la sexualidad femenina y las relaciones de género, depende en gran medida de la posibilidad de acceder al desarrollo de dichos espacios. [Kee 18] Desde este punto de vista, la lucha contra la pornografía y la violencia sexual nos lleva a las corporaciones que monopolizan el ciberespacio y ganan miles de millones de dólares perpetuando materiales pornográficos sexistas y masculinos.*
ESTABLECIENDO LA CONEXIÓN: EL USO ESTRATÉGICO DE LAS TIC
Es indudable que la lucha por un nuevo medio de información y comunicación debe integrar plenamente las inquietudes relativas al género y el desarrollo de la mujer. El desafío consiste en garantizar que los individuos, las comunidades, las naciones y la comunidad internacional tengan acceso y utilicen eficazmente la información y el conocimiento para que puedan afrontar los retos del desarrollo y mejorar la calidad de vida. El objetivo central de este nuevo medio es democratizar el acceso de las personas a las posibilidades que ofrecen la información y la comunicación y a los recursos tecnológicos.
El derecho a la comunicación sigue siendo el principio fundamental de las estrategias del PARM APC en el uso de las TIC, que van en contra de la corriente hegemónica de la estructura de propiedad de las redes de información nacionales y globales. Las TIC tienen que estar disponibles para todos/as a un precio accesible, y el desarrollo de infraestructuras debe garantizar que los grupos, sectores y personas marginados no se vean aún más desfavorecidos. Ese debería ser el punto de partida para todas las personas interesadas en promover la igualdad de los géneros y la transformación social.
En un mundo globalizado que desautoriza a las instituciones democráticas locales, internet constituye un medio esencial para defender y fomentar la democracia participativa.
Internet y las TIC se pueden utilizar para preservar la diversidad y proporcionar una plataforma en la que se pueda escuchar una multitud de voces, en la que esté garantizado el pluralismo de ideas y opiniones y se compartan intercambios culturales. Sin embargo, esto sólo es posible si el desarrollo es impulsado por el deseo de preservar y realzar las diversidades culturales y lingüísticas locales, nacionales y regionales y si se tiene en cuenta a la sociedad civil en la formulación de políticas que regulen el control y la propiedad de la internet.
*TopTen REVIEWS estima que la pornografía es una industria mundial que maneja 57 mil millones de dólares que posee el 12% del total de los sitios de internet. Otros tipos de tecnología de comunicación digital, como los canales pay-per-view de la televisión satelital, también se utilizan como medios para comercializar pornografía para adultos, al igual que algunas formas de TIC más antiguas, por ejemplo, los videos. Las ganancias de la industria de la pornografía son mayores a las de todos las franquicias del fútbol, el béisbol y el básquet juntas. En los Estados Unidos, los ingresos relacionados con la pornografía exceden los de la ABC, CBS y NBC combinados (6,2 mil millones de dólares). Otro dato alarmante: la pornografía infantil genera 3 mil millones de dólares al año. (Septiembre 2003)
OBRAS CITADAS
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Hafkin, Nancy. Globalization and the economic empowerment of women: Defining and building a gender-responsive information society in the ESCAP region. UNESCAP. 2004. 6-7.En internet.http://www.unescap.org/esid/GAD/Events/Highlevel% 20meeting%20Sep%202004/ English/Nancy%20Hafkin.pdf International Telecommunication Union. 2005. http://www.itu.int/ITU-D/ict/statistics/ at_glance/main02.pdf (n.d.)
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