El Programa de Apoyo a las Redes de
Mujeres de la Asociación para el Progreso de
las Comunicaciones (PARM APC) comenzó a
funcionar a principios de los años '90 y
continúa siendo una de las redes de internet
para mujeres más importantes del mundo.
Muchos de sus miembros fueron los primeros
proveedores de acceso a internet para
grupos de mujeres en sus países. PARM APC
es un facilitador internacional del compromiso
de la sociedad civil con las TIC y las cuestiones
relacionadas con éstas, tanto en la teoría
como en la práctica, que aborda cuestiones
operativas y de reglamentación y transmite
sus experiencias concretas en contextos
nacionales e internacionales.
Esta red sigue siendo pionera en el uso
significativo de las TIC para la sociedad civil,
en especial en países en vías de desarrollo.
Fomenta su uso estratégico para dar apoyo
a las iniciativas y propuestas de las mujeres,
para suscitar una mayor atención hacia los
temas relacionados con la mujer, promover
campañas de solidaridad, aumentar las
actividades tradicionales de las agrupaciones
de mujeres y defender el derecho de la
mujer a participar en igualdad de condiciones
en ámbitos civiles y/o públicos.
PARM APC trabaja junto a las mujeres y sus
organizaciones para que, mediante la
incorporación de las TIC, logren afianzar sus
capacidades, optimizar el flujo de la
información dentro de sus grupos, empoderar
a sus miembros y desarrollar sus habilidades
generales para alcanzar objetivos claves.
Hacer un uso estratégico de las TIC significa
aprovechar dichas tecnologías para organizar
y transformar la información en conocimiento
y transmitirlo a la comunidad global a fin de
promover el desarrollo de culturas basadas
en la igualdad, la libertad y la justicia, incluso
en lo que respecta al género.
Este artículo sirve como documento
introductorio al uso de la herramienta GEM y
proporciona a los usuarios y usuarias una
noción básica acerca del concepto de género
y TIC en el marco general de las TIC para el
desarrollo.
Definición de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC)
La igualdad de género , el desarrollo y la sociedad de la información
El enfoque del PARM APC sobre las cuestiones de género y TIC
¿Las TIC contribuyen a la equidad entre los géneros y al empoderamiento de las mujeres?Acceso y control
Educación, capacitación y desarrollo de aptitudes
Industria y trabajo
Contenido y lenguaje
Poder y toma de decisiones
Privacidad y seguridad
Trata de mujeres, pornografía y censura
DEFINICIÓN DE LAS TIC
La información y la comunicación son procesos o actividades esenciales en una sociedad. Toda persona debe tener los medios y el acceso a la información y ser capaz de ejercitar el derecho a la libertad de opinión y expresión, que comprende el derecho a buscar, recibir y transmitir información e ideas a través de cualquier medio de comunicación, sin importar las fronteras.
Las tecnologías de la información y la comunicación son tecnologías y herramientas que las personas utilizan para compartir, distribuir y reunir información y comunicarse entre ellas por medio de computadoras y redes interconectadas. El libro “ICT Policy: A Beginners Handbook” (ed. Chris Nicol) [ Política de las TIC, Manual para principiantes] publicado por APC agrupa a las nuevas tecnologías en tres categorías:
- La tecnología de la información utiliza las computadoras, que, en las sociedades modernas, se han convertido en un elemento indispensable para procesar datos y ahorrar tiempo y esfuerzo;
- Las tecnologías de las telecomunicaciones, que incluyen los teléfonos (con fax) y las trasmisiones de radio y televisión, muchas veces vía satélite;
- Las tecnologías de red, entre las cuales la más conocida es internet, pero cuyo uso se ha extendido a la tecnología para teléfonos móviles, la transmisión de voz sobre protocolo de internet (VOIP) en telefonía, las comunicaciones satelitales y otras formas de comunicación.
El término TIC engloba las innovaciones tecnológicas y la correlación entre información y comunicación que está transformando a nuestro mundo en sociedades de información y conocimiento. Debido al desarrollo vertiginoso de dichas tecnologías, la línea que separa a la información de la comunicación y de los diversos tipos de medios es cada vez más difusa. La acelerada convergencia entre las telecomunicaciones, las transmisiones multimedia y las TIC es la fuerza propulsora que continuamente cambia numerosos aspectos de nuestras vidas, como la divulgación del conocimiento, la interacción social, las prácticas económicas y de negocios, los compromisos políticos, los medios, la educación, el esparcimiento y el entretenimiento. [Ramilo y Villanueva 6] La internet, con su capacidad de proyectar multiples medios en el ciberespacio, constituye la expresión más compleja de estos desarrollos tecnológicos.
La última década (los '90) advirtió sobre el poder que tenían dichas tecnologías como instrumentos para impulsar un desarrollo económico y social que crea nuevos tipos de actividad económica y oportunidades de empleo, para ampliar el alcance de la asistencia sanitaria e incrementar la interconexión, la participación y el apoyo. Las TIC también demostraron tener potencial para facilitar la interacción entre la población y el gobierno promoviendo así la transparencia y el compromiso de este último. Los medios de comunicación comerciales y comunitarios aprovecharon las ventajas de la convergencia tecnológica utilizando internet para transmitir programas de radio y televisión a través de la red.
Asimismo, las TIC, en tanto catalizadoras del empoderamiento político y social de la mujer, promueven la igualdad para lograr que las dimensiones de género en la Sociedad de la Información – en términos de necesidades de los usuarios, condiciones de acceso, políticas, aplicaciones y marcos regulatorios – sean comprendidas y abordadas correctamente. Los roles y relaciones asignados a los géneros, desde lo social y lo cultural, juegan un papel transversal a la hora de establecer la capacidad de mujeres y hombres de participar de la Sociedad de la Información en igualdad de condiciones. [Primo 8]
Sin embargo, aun cuando los medios electrónicos evolucionen rápidamente reemplazando a las antiguas tecnologías, muchas culturas continúan recolectando y difundiendo información – registrando, guardando y transmitiendo conocimientos e historia – a través de la palabra, el teatro, la pintura, la música o la danza. En muchos casos, las TIC se utilizan para aumentar y enriquecer esas formas y prácticas de comunicación tradicionales. En este sentido, la Metodología de evaluación de iniciativas de TIC con perspectiva de género (GEM) define las TIC para que contemplen el uso de las nuevas y las viejas tecnologías y su convergencia con las formas tradicionales de comunicación practicadas en muchas comunidades.
LA IGUALDAD DE GÉNERO, EL DESARROLLO Y LA SOCIEDAD DE INFORMACIÓN
El entusiasmo por la rápida evolución de las TIC y sus aplicaciones generó una serie de proyectos destinados a promover el desarrollo. Muchas de esas iniciativas tienen como objetivo disminuir la creciente brecha entre los países y las comunidades que dominan y tienen acceso a las nuevas tecnologías de la información y los que no. Como suele suceder, el acceso a las TIC se distribuye según las líneas tradicionales de desarrollo que separan a las sociedades y a los países en “los que tienen” y “los que no tienen”, o lo que podríamos denominar brecha o exclusión digital. En términos generales, esta brecha digital se caracteriza por el alto grado de acceso a las tecnologías, entre ellas internet, que en los países menos desarrollados cuenta con infraestructuras mucho menores a causa de la pobreza, la falta de recursos, el analfabetismo y el bajo nivel de educación. Por ejemplo, las cifras de densidad de conexión correspondientes sólo al periodo 1997-2002 relevadas por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) en 2005 ilustran la enorme brecha que existe en el acceso.
En los Estados Unidos, hay 65 líneas de teléfono disponibles por cada 100 personas, contrariamente a lo que sucede en otros dos continentes: Asia sólo posee 11,77 líneas por cada 100 personas mientras que, en África, la misma cantidad de gente tiene que compartir sólo tres (2,81 por cada 100 habitantes). Los rápidos avances tecnológicos de la última década impulsados por una industria de TIC altamente competitiva y orientada a la obtención de ganancias originaron productos, servicios y tecnologías que satisfacen principalmente las necesidades de los mercados viables y rentables. En consecuencia, las comunidades y mercados que no lo son quedan al margen del desarrollo y la evolución de las TIC.
Los estudios realizados sobre el impacto del desarrollo de las TIC aportaron conclusiones que demuestran sus complejos efectos. Un estudio llevado a cabo por el Centro de Investigaciones de Desarrollo de Canadá (IRDC) que investiga las TIC como estrategia para la reducción de la pobreza sostiene que éstas generan cambios en los mercados, los sectores públicos y privados y en las economías de los países en vías de desarrollo. El estudio señala la contribución de dichas tecnologías en la mejora de la productividad, el crecimiento y la reducción de la pobreza. La tendencia, especialmente en los últimos cinco años, muestra que “las TIC han sido aplicadas en las mejoras sistémicas esenciales para la reducción de la pobreza, como por ejemplo la educación, la distribución de los servicios sociales y sanitarios, la mayor trasparencia y compromiso del gobierno, el empoderamiento de la ciudadanía y la construcción de organizaciones sociales sobre la base de los derechos y la igualdad de los géneros”. Sin embargo, el estudio también advierte que, si bien la documentación de las experiencias es cada vez mayor, sigue siendo necesario consolidar las investigaciones y evaluar los resultados obtenidos para impulsar el uso efectivo de las TIC en estrategias de desarrollo que contemplen el apoyo a iniciativas destinadas a las personas más pobres, como por ejemplo la educación primaria de las niñas. [Spence 4-6]
Por otra parte, un informe de infoDev publicado en 2003 plantea que dichas tecnologías no resultaron las herramientas de transformación que anunciaban ser, a pesar de la enorme cantidad de recursos que se invirtieron en los países en vías de desarrollo y entre las personas de bajos recursos para aumentar su capacidad de acceso a las TIC. Pero, aun cuando las TIC no sean una panacea en la lucha contra la pobreza, infoDev señala que se las puede aprovechar para el desarrollo y la reducción de la pobreza “incorporándolas como herramientas y subordinándolas a estrategias y programas más amplios de creación de oportunidades y empoderamiento de las personas de bajos recursos”. El informe indica además que la agenda de desarrollo de las TIC debería ser más realista acerca de los profundos cambios que deben ocurrir en los países en desarrollo y el importante papel que ellas tienen en su cumplimiento. Una agenda de estas características debería ser mucho más selectiva y considerar de manera más estratégica la atención y los recursos que se dedican a este tipo de tecnologías. [McNamara 3]
Esto significa que los objetivos más amplios de la igualdad de los géneros, el empoderamiento de las mujeres y la promoción de sus derechos deberían ser un tema prioritario en el ámbito de las TIC para el desarrollo. El problema cobra especial importancia ya que la mayor parte de la población mundial que queda al margen de la revolución de las TIC está compuesta por mujeres. Esta situación permanece igual aún cuando, en 1995, la Declaración de Beijing estableció que: “La erradicación de la pobreza basada en el desarrollo económico sostenible, el crecimiento social, la protección ambiental y la justicia social requiere que las mujeres estén incluidas en el desarrollo económico y social, que haya igualdad de oportunidades, y que tanto hombres como mujeres participen total y equitativamente como agentes y beneficiarios de un desarrollo sostenible basado en la persona”.
EL ENFOQUE DE LAS PARM APC SOBRE GÉNERO Y TIC
PARM APC trabaja para transformar las relaciones de desigualdad utilizando las TIC como herramienta para la acción social y como medio para lograr un cambio positivo en la sociedad. Desde que se inició, a principios de los años ‘90, durante la preparación de la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer en Beijing, PARM APC junto a otras redes que promueven la información y la comunicación de las mujeres, se mantuvo en el centro de una serie de actividades que se ocupan del problema del acceso básico y la conectividad. Nuestros miembros promueven la toma de conciencia acerca de la importancia de la participación de las mujeres en las TIC, coordinan el acceso de las mujeres a las TIC, facilitan su participación en la determinación del diseño y la distribución de tecnologías y llevan a cabo talleres de capacitación en TIC.
En 1995, el PARM APC junto a otras organizaciones exigieron una mayor participación de las mujeres y de los ciudadanos y ciudadanas en general en el futuro de la industria de la información y las comunicaciones, y el acceso universal a internet. La Plataforma de Acción de Beijing formuló estas demandas a través de una serie de resoluciones que afirman que es preciso empoderar a las mujeres ampliando sus capacidades y conocimientos y otorgándoles mayor acceso a las tecnologías de la información. La Plataforma hizo hincapié en la necesidad de que las mujeres tengan más acceso y participación en la toma de decisiones de los medios y las TIC para terminar con las representaciones negativas y estereotipadas de la mujer y fomentar en los medios la presentación de distintas imágenes de mujer, balanceadas y libres de estereotipos.
El informe de revisión de la implementación de la Plataforma para la Acción de Beijing (Beijing+5) determinó que, tradicionalmente, las diferencias y disparidades de género habían sido ignoradas en las políticas y programas que tenían que ver con el desarrollo y la diseminación de tecnologías perfeccionadas. La conclusión de la revisión de esos cinco años sugirió la exploración y la implementación de nuevas acciones e iniciativas para evitar nuevas formas de exclusión y garantizar la igualdad de oportunidades y de acceso para todas las mujeres y niñas respecto de los desarrollos de la ciencia y la tecnología.
Los movimientos de mujeres fueron los primeros en crear y administrar sus propios espacios de trabajo y comunidades en línea. En la Conferencia Mundial de Beijing, el acceso y el control de los principales medios de comunicación estaba controlado por los intereses corporativos y del estado. Sin embargo, internet proporcionó a las mujeres la oportunidad de publicar información, noticias y análisis desde una perspectiva de género. Durante los últimos años las mujeres han publicado sus propios periódicos y producido sus propios programas de radio y televisión. Si bien hoy en día un número mayor de mujeres utiliza las nuevas tecnologías de la comunicación e internet en su trabajo, los problemas que se identificaron en el estudio Beijing+5 continúan vigentes para muchas mujeres en todo el mundo. Al mismo tiempo, el ritmo al que se mueven las organizaciones en la actualidad genera nuevos desafíos e impactos que requieren atención en el ámbito de la igualdad de los géneros.
Para responder a estos nuevos desafíos las organizaciones de mujeres, en especial las más directamente involucradas en los temas de comunicación, siguen defendiendo y proponiendo políticas de TIC con una perspectiva de género.
