El modelo de evaluación del PARM APC
Modelo de evaluación
Aprendizaje para el Cambio es el marco general que el Programa de Apoyo a las Redes de Mujeres de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (PARM APC) utiliza como herramienta de evaluación. Basándose en la promoción del cambio social y en la evaluación de las iniciativas y proyectos de TIC desde una perspectiva de género, Aprendizaje para el cambio considera la evaluación como un proceso de aprendizaje dinámico, interactivo y en continua evolución. Su objetivo es examinar de qué manera una intervención de TIC produce cambios en los niveles individual, organizacional y comunitario, y en un nivel social más amplio, desde una perspectiva de género.
“Fuente GEM: The Betel Chew Ritual” [Wood, Peregrine]
Valores y criterios del Aprendizaje para el Cambio
CAMBIO INDIVIDUAL Y SOCIAL
El modelo de evaluación presta atención especial al cambio individual y social, que comprende la relación dinámica entre una iniciativa de TIC y este último. Aprendizaje para el cambio utiliza el término “individual” con un sentido abarcativo, no sólo para referirse a las personas individuales, sino también a las organizaciones y comunidades involucradas en una iniciativa de TIC. La evaluación implica el examen de la relación dinámica entre las iniciativas de TIC y la forma en que operan individuos, organizaciones y comunidades. Asimismo, Aprendizaje para el cambio escruta la relación entre la iniciativa de TIC y el contexto social, político, cultural y económico más amplio a fin de entender cómo ese contexto afectó a la iniciativa de TIC y viceversa.
ANÁLISIS DE GÉNERO
El análisis de género en la evaluación implica una referencia sistemática a los diferentes impactos de las actividades del proyecto en hombres y mujeres. El análisis de género en el contexto de las TIC afirma que las relaciones de poder que involucran clase, raza, etnia, edad y ubicación geográfica interactúan con el género y producen desigualdades complejas y ocultas que inciden en el cambio social en general. El marco de un análisis de género también considera de qué manera se utilizan las TIC en particular para sostener o provocar ese cambio. Así, un abordaje de género de la evaluación de los proyectos e iniciativas de TIC desde una perspectiva de género desglosará, por ejemplo, los datos por sexo, analizará la división sexual del trabajo y comprenderá las desigualdades de género en el acceso y control de los recursos.
APRENDER AL HACER
Una evaluación no es una tarea técnica compleja exclusivamente reservada a los expertos. Las calificaciones y títulos formales sirven, pero no son un requisito previo para llevar a cabo una evaluación minuciosa. La observación aguda, la reflexión crítica y la sensibilidad respecto de los efectos de las actividades del proyecto y del contexto en el que éstas operan resultan cualidades importantes para la tarea. El registro, las observaciones y las evaluaciones sistemáticas nos sirven como experiencia. Todas esas vivencias reales conforman el aprendizaje que valida nuestros conocimientos a la hora de evaluar.
LIGADOS A LA ACCIÓN
El cambio surge del aprendizaje que realizamos mediante el hacer y la acción, de las lecciones que aprendemos. Los ejercicios de evaluación no son una finalidad en sí mismos, sino que están ligados a la acción, lo que enfatiza la importancia de utilizar lo que se ha aprendido.
PARTICIPATIVA
La evaluación tiene que ser participativa. Requiere el compromiso de los grupos de base o que trabajan en la comunidad particular a la que la iniciativa de TIC dirige sus servicios. El proceso debe involucrar a todas las partes interesadas y sus resultados ser devueltos a ellas para afirmar su confianza.
REFLEXIÓN CRÍTICA
La evaluación es una oportunidad para reflexionar críticamente acerca de un proyecto o una iniciativa, sobre sus avances y reveses. Es importante repasar constantemente la información obtenida mediante un proceso de evaluación. Examinar a conciencia los resultados conseguidos y transformarlos en conocimiento.
SENSIBLE A LOS PREJUICIOS
La evaluación no es una actividad neutral. Todas las partes interesadas, incluida la evaluadora, tendrán concepciones específicas que afectarán sus resultados. Los evaluadores deberán discutir sus preconceptos con el grupo, en especial cuando estos comiencen a influir en sus decisiones en el ejercicio de evaluación. Es bueno recordar que es mucho más sencillo lograr una evaluación exitosa en un contexto abierto, de confianza y sinceridad.
SENSIBLE AL CONTEXTO
Cada iniciativa de TIC se inserta en un contexto social, cultural, económico y político único. Un buen evaluador está atento a cada una de esas circunstancias y trata de comprender las dinámicas que entran en juego y cómo operan en un proyecto determinado. La sensibilidad respecto del contexto le concede un valor muy importante a la elección de las metodologías a implementar en la evaluación. Es más, es necesario realizar un proceso de evaluación para identificar y estudiar distintas situaciones o realidades que las iniciativas o proyectos de TIC no lograron alcanzar.
ASPECTOS CUANTITATIVOS Y CUALITATIVOS
Las evaluaciones deben tener en cuenta los cambios cuantitativos y cualitativos de una iniciativa de TIC. Los cuantitativos son los que se pueden expresar en números, como por ejemplo la cantidad de mujeres que aprendieron a utilizar el correo electrónico en un determinado proyecto, o el número de veces que fue visitado un determinado sitio web durante un período de tiempo específico. Sin embargo, es importante sustentar los datos cuantitativos con conclusiones derivadas de los cambios cualitativos porque las mediciones numéricas sólo nos muestran la mitad de la historia. Los cambios cualitativos son aquellos que no se pueden expresar en números. Por ejemplo, un cambio cualitativo significativo desde la perspectiva de género sería que una mujer sintiera el empoderamiento personal, más confianza en sí misma o una mayor autoestima como consecuencia del uso de las TIC. Otro, podrían ser los cambios que se manifiesten en las relaciones de un sistema organizacional o de un hogar a partir del empleo de las TIC. Esta clase de cambios se puede determinar mediante metodologías tales como las entrevistas o los relatos personales.
Obra citada
Wood, Peregrine. “GEM Reference: The Betel Chew Ritual”. Association for Progressive Communications Women’s Networking Support Programme. 2001. En internet. http://www.apcwomen.org/gem/resources/betelchew.htm#top (n.d.)
